domingo, 8 de enero de 2012


Y bueno, heme aquí... ditraída al infinito pensando algo profundo, alejado de lo que realmente debería ocupar mi mente en este momento. De aquello que pedí como favor al que pudiera importarle: Si, la memoria... D: maldita investigación. Bueh... aprovechando el momento, será mejor sacarme de encima estos pensamientos. A ver si logro conseguir algo de silencio mental para poder concentrarme.

Pensaba... para cada cosa que hacemos tenemos opciones, posibles decisiones que cambiarán el curso de la vida, de las cosas que hacemos, pensamos, decimos y sentimos. Claro, es simple en teoría.
Cada opción tiene sus pros y sus contras y entre esto debemos hacer una rápida valoración de cada uno para decidir de acuerdo a nuestros valores y creencias, lo que nos convenga más.

Bien, pues estoy en ese momento en que tienes que tomar una decisión, en la que todas las opciones posibles son aterradoras. Hacer o no hacer, acción o innacción, arriesgar o resguardar. Es terrible pensar que ante cualquiera de las dos opciones que estoy considerando el dolor que sentiré será enorme.

Por una parte, tomar el camino sencillo conlleva una conformidad con el estado actual de las cosas es un camino de silencio, de esconder y de olvidarme a mi misma un rato, con el consiguiente riesgo de sufrir D:
Por otro lado, está el camino difícil. La lucha. El jugar con fuego, arriesgarlo todo con la consiguiente consecuencia de ganarlo o perderlo todo.

No se que haré. Lleno mi mente de pensamientos que hacen latir mi corazón más rápido. Que me hacen pensar en ella, que me sacan de mi centro. Que siento la cabeza llena de pájaros, el estómago lleno de mariposas. No es forma de vivir.
Necesito una decisión rápido.

martes, 3 de enero de 2012

Caos

Hoy estoy tranquila. Puedo respirar, puedo mirar, puedo pensar, puedo querer y puedo dejarme llevar por la corriente de la vida.
Es tan pacifico, es tan sencillo. Tan distinto a todo lo que ya me ha tocado vivir, tan distante de lo que era. Después de tanto tiempo dormida, hoy al fin estoy despierta, pues miro, pienso y analizo lo que hay frente a mi. Pues las cosas no pasan inadvertidas, pues los gestos no se hacen en vano y todo puede ser comprendido si se pone atención.

Hoy, he pasado por muchos estados de ánimo. Todos y cada uno por una razón. Todos por una reflexión en particular. Porque no podría pasar de un ánimo a otro sin saber la razón, el fondo. Analizado todo, reflexionado.
La vida es en extremo simple, pero somos nosotros los humanos con nuestra racionalidad que la complicamos a niveles épicos, hasta llegar a enloquecer. Y creo que en parte esta es la locura que me embarga y me hace escribir estas cosas. A nadie le interesan ¿verdad? Es sólo parte de mi inútil introspección, luego de la cual no he aprendido nada.
Me siento bien conmigo. Estoy tranquila. Puedo mirar el mundo con calma y analizarlo. Pero ¿no es eso lo que lo está complicando de más? Vivir es fácil.

Ya lo se. Soy un ser consiente, razono, vivo y siento.
Quiero seguir, quiero ver lo que viene ahora en mi vida. Quiero que todo lo que he experimentado en este tiempo tenga algún fruto, quiero haber aprendido cosas, quiero superar todo aquello que hice mal. Aún sin arrepentirme por lo que he hecho a pesar de los errores.

Y de pronto... hoy ya no me hago sentido
Nada de lo escrito tiene principio ni final. No tiene orden, ni lógica.. Y ¿para que escribir si no pones atención al orden que le das a las palabras?

Me queda una última cosa inconexa por decir... ¿de donde mierda salí tan depresiva? me pegaré un tiro... así dejo de pensar tanta cosa junta.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Madeja de pensamientos II

Mirar al infinito
sentir necesidad
hoy no estás, pero quizás mañana si
incertidumbre

Ese mirar
tus ojos hermosos
me suplican
no te vayas

Me quedo
minutos infinitos
en un abrazo
duele en el corazón

Te aprieto fuerte
en mi cuello
tus manos
no me dejas ir

Una promesa
regreso
te miro
y derrites mi corazón

Muero por besarte
no puedo
nos verían
me voy

sábado, 19 de noviembre de 2011

Madeja de pensamientos I

Siento que quiero escribir hasta asfixiarme en palabras. Quiero decir tantas cosas, todas agolpadas a la vez en mi mente confusa e irresponsable.
Haciendo un examen acucioso de mi ser y mi comportamiento del último tiempo, he llegado a determinar lo mucho que me desagrado a mi misma en mi manera de manejar los sentimientos y las relaciones con las personas. Excepto contadas personas que me conocen muy bien y saben como soy... Soy volátil, fugaz, desenfocada, depresiva y descuidada. Quiero hacerlo todo, estar en todas partes, compartir con todos. Pero como dicen... quien mucho abarca poco aprieta y me he descuidado de algunas relaciones que realmente son de cuidado, porque son para toda la vida inevitablemente.
En parte está la familia. A la cual abandono a la primera brisa de panorama aparte. Salir con algunos amigos ha sido mi prioridad. Me he portado egoísta, pensando en pasarlo bien yo, en tener mi vida armada y simplemente ser aquello que creo ser, sin pensar en como afectará ello a quienes viven conmigo. Lo tomo como parte de crecer, de tomar al fin la vida en mis manos y tomar mis decisiones. Debo hacerme tiempo para compartir más con mi familia y ser con ellos tanto como soy con mis amigos.

En segundo plano y no por eso es menos importante... mis relaciones personales. Llevo poco más de 1 año desde que decidí que no quería fingir más ser alguien que no soy y dejé a mi pareja de ese momento para dar la cara a mi realidad, a mi sexualidad y comenzar una búsqueda de mi identidad como mujer, como lesbiana. Desde eso he tenido nada más que relacioncitas... cosas de momentos, daños graves y desvíos de lo importante. Me he dedicado a coquetear sin vergüenza, a pesar de que nunca me he vuelto a entregar a una relación como en la última que tuve. Y probablemente por eso mismo sea que no me he vuelto a entregar. Por esa última relación, de la que no salí tan victoriosa como la anterior a esa. No se puede ganar siempre ¿no?
Debo dejar de lado el miedo que tengo a volver a dañarme con un amor. Entregar mi corazón parece una manera de hacerlo... pero para eso necesito dejar de coquetear con todas las mujeres que merecen mi atención, que me son atractivas. Quiero algo con significado, algo que no me haga volver a caer, alguien que me ayude con mi dolor, mi incongruencia, que mis personalidades múltiples todas se alineen con ese sentimiento y sepa al fin comportarme como una mujer de verdad y ya no una niña que no sabe que dulce escoger.

Me siento un poco así. Y no es bueno, es incómodo... y como ya he demostrado en incontables ocasiones, es la incomodidad con ciertas cosas las que nos llevan a cambiar. Son las cosas que nos molestan en nuestro fuero interno las que nos hacen reflexionar, pensar y cambiar finalmente.

Ya sabes que no cambiaré por nada ni por nadie si no siento la necesidad.. bueno, ahora la siento. Es momento de cortar la mierda y empezar a ser una mujer completa, que no busca a su pareja ideal, la espera; que no pretende saberlo todo, y sobre todo... que tenga la fuerza suficiente para darse cuenta de esto y hacer algo al respecto.

Lamentablemente el tiempo no es mi amigo hoy y no puedo escribir nada más de lo que tenía en mente... no logro tomarme el tiempo suficiente para desenredar la madeja que tengo en la cabeza, pero al menos hay dos grandes temas que me alivia sacar de mi ser.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Avanza, temerosa, temeraria

Así como cuando suena el timbre, y eres un niño pequeño... tienes miedo de contestar.
Es el estado emocional en el que me encuentro. Vulnerable, en el frío y en soledad, lista para ser atacada en mi propia casa por un delincuente que ha visto salir a mis padres.
Pero contestar... no es abrir la puerta. Contestar es ver quien está afuera esperando, ver si le conoces, decidir si abrir la puerta.

Si no la abres no pasa nada. Pero como niño no lo comprendes sino hasta que creces. Y aun así.. aunque ya no tema abrir la puerta de mi casa cuando estoy sola, si temo abrir la puerta metafórica que hoy represento aquí, por escrito. Torpemente, porque no conozco otra manera de expresarme.

Sin nadie que me aconseje, sin nadie que mire quien está afuera por mi, no me queda más que armarme de valor y empezar a preguntar quien es. Empezar a separar la gente buena de la mala y decidir finalmente a quien abriré la puerta. Pero esto no viene gratis. Debo pagar el precio que paga todo ser humano por vivir. Sufriré, una y otra vez, cada vez, porque a veces fallaré. Dejaré entrar por la puerta a alguien que no merecía mi confianza. Entrará y tomará todo lo que encuentre a su paso y se marchará dejando a la niña pequeña asustada, llorando y con su pequeño ego herido por no haber sabido defender su casa de un desconocido que ella creyó conocido.

Confiar... no, nunca más, jamás! quizás... eventualmente. Ahora? no me atreveré. Miedo, paralizante terror al fracaso, al sufrir, a seguir siendo igual de ingenua.

Punto de no retorno. Desde aquí.

Eli... no sufrirás más por causas que no sean propias tuyas. Nadie tendrá derecho a hacerte daño, excepto tu misma. El miedo pasará, aprenderás... crecerás. Serás la mujer que siempre has querido ser, ya estas a un paso de serlo. Paciencia que ese último elemento de paz llegará, pero no sufras más por causas ajenas a tu mismo dolor interno, intrínseco e inevitable, inherente a ti, ese que no te ha abandonado en ningún momento de tu vida. Ese dolor que te es familiar desde muy pequeña, ese que te ha hecho una mujer fuerte, valiente, persistente. Porque rendirse no es una opción, porque el miedo no puede hacer otra cosa más que empujarte a avanzar! a ver lo que hay más allá de donde tienes miedo de cruzar.

Lo conseguiremos. Seguro que sí.

domingo, 2 de octubre de 2011

Y bueno, esto es simple. Todo cambió, se dio un giro, una vueltota enorme. La vida me pone una dirección difícil de seguir. Estoy miles de millas-náuticas alejada de la que era mi realidad hace un mes (si, apenas eso), me mareo de sólo pensar en cuantas cosas han pasado y cuantas más están aún por venir.

Pero piensa, soy la mujer más feliz que puedo ser. Es imposible conseguir el equilibrio completo, siempre habrá algo desbalanceado y no seré yo la primera en conseguir dicho equilibrio. Sí, tengo un kilo de problemas en la mochila; sí, a veces siento que estoy sola; sí, me falta el tiempo para salir con amigos; sí, mi familia y yo no nos llevamos tan bien.
Ahora... Miro a lo que si tengo. Un trabajo en la carrera que estudié, un puñadito de amigos que comprenden que no puedo salir tanto con ellos y esperan que tenga tiempo para vernos, una casa, abrigo y comida, mi banda, mi voz, las cosas que con mi propio trabajo he podido comprar.

La vida es buena y no lo cuestiono ni por un segundo. Sólo... a ratos, pienso o ¿siento? no lo sé. Es como la certeza de la incertidumbre de conseguir el éxito, la duda sobre si lograré ganar esta partida o simplemente me toca perder de nuevo. Inevitable, totalmente inevitable pensar en que fracasaré. Y claro, si me falta el apoyo de  alguien fundamental, alguien que incluso me atrevería a decir, no quiere que yo logre lo que me he propuesto. Porque si yo consigo todo lo que me he propuesto para este año significará que no estoy tan equivocada en el camino que he tomado, por el contrario, si fracaso... le daré la razón y ella podrá decirme a la cara "te lo dije". No es agradable.

Resumiendo, con o sin apoyo... seguiré con la ruta planificada. Lograré lo que me he propuesto hacer. Te lo restregaré en la cara... si, sé que no es lo más honorable. Pero piensa que mi inseguridad es por esa falta de apoyo, porque siempre soy yo la que recibe menos de ti y siempre me exiges más y más... quieres perfección. Noticias para ti, no soy perfecta, tampoco tú lo eres. No soy igual a ti... soy una mujer distinta y como tal debes intentar aceptarme como soy.

Se vienen los días turbulentos. El cruce de cordillera comienza pronto y debo prepararme para controlar mi vuelo. Sigo alejándome de esa realidad mía, que poco a poco se enajena lo suficiente para quedarse atrás. Sigo caminando en una ruta en que la experiencia pasada me hace evitar caer en un patrón circular que tiende a repetirse vez tras vez... el ciclo infinito, ese que me hace cometer los mismos errores, no poner atención... todas esas mierdas que me llevan a ser tan penca como persona.

Pero vamos... queda mucho por recorrer, queda mucha esperanza aún...

domingo, 11 de septiembre de 2011

Hoy, solo un pensamiento...
¿Cómo no me voy a acostumbrar a ti... si hablamos todos los días? Ya estoy domesticada por ti. No me decepciones por favor.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Domingo, pero ya!

Tengo kilos de sueño, pero no puedo dormir... Quiero pedirte un favor: apura el tiempo, que sea domingo ya! Porque ansio mirarte directamente a la cara, comprender de una buena vez si la bella amistad que hemos construido a través de la pantalla es así de real. Sonrío y es gracias a ti. Me reparaste sin darme yo cuenta de nada, silenciosa, pero siempre presente... Cada día estas, así como mañana se que estarás y serás tan tierna, tan inteligente y tan mía... no digo que lo seas, pero creo que podría ser algún día. Quizás pronto? Muero de miedo, de emoción y de felicidad xD si pudieras verme... Te reirías tanto de mi... Me dirías: te lo dije. Pero no lo harás, pq te está pasando lo mismo. Claro que ninguna lo admitirá, eso significaría darte la razón o tu darmela a mi. Ya tendremos oportunidad de reirnos la una de la otra. Quizás el domingo. Te adoro *w* ternurita, pequeña (aunque seas mas grande), no me hagas arrepentirme por empezar a abrir mi corazón de nuevo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Día de Agosto

Una mirada bastó, luego asomó una sonrisa tímida que al instante mutó en una gran sonrisa abierta y sensual. Nuestras manos chocaron y nos sujetamos la una a la otra entrelazando nuestros dedos. Estaba oscuro y no importó, te gusté y me gustaste, mucho! Me susurraste un "espérame" y luego un beso en la mejilla... aún siento la calidez de esos labios.
Te esperé... pensé que no volverías, porque tardaste demasiado o ¿es que yo soy demasiado impaciente? me di unas vueltas cerca de ahí, esperando encontrarte. Pero no tuve éxito. Iba a darme por vencida cuando te vi un poco más allá. Me miraste y te miré, como tratando de saber si eras tú, como estaba oscuro no podía tener certeza de que eras tú. Me sonreíste y eso disipó todas mis dudas, me acerqué a ti y no dudé ni un segundo en tomar posesión de esos labios que antes habían regalado un pequeño roce a mi mejilla. No te volví a soltar hasta que la noche se hizo mañana y tuve que alejarme de tu lado.
Nunca supe tu nombre, nunca me quisiste decir. Y ahora no me queda más que esperar que el destino que nos juntó esa noche, nos vuelva a reunir, un día cualquiera en la calle, en un parque, en un cine o quizás de vuelta en una noche como esa. La noche de Agosto que marcó un comienzo en una vida más feliz para mí. Porque conocí a una mujer que con una sola sonrisa pudo encender la llama ardiente de mi corazón.
Te lo agradezco preciosa mujer.

viernes, 2 de septiembre de 2011

desorden, caos, esperanza

Tranquila, feliz, con caña, costilla rota, divertida, amable, sonriente, fuera de camino, violenta, golpeada, orgullosa, contradictoria, de nuevo costilla, ¿arrepentimiento? no, odiada, despreciada, sin importancia de todas formas, completa, profunda, pensadora, desinteligencia, irresponsable, compañera prescindible, loca, cambiante, nueva, dicha del corazón, pero la costilla!, futbolera, voladora, estresada, siempre mujer, a veces mina, celosa de una que no es mía, escapista, experta evasiva, amiga, dolor de costilla, atrasada, y la jaqueca, alucinación infinita, procrastinadora, A-moral, incapaz, egoísta y mezquina, nadie, muerta, sola, costilla..., indefinida, pero bonita, hermosa, pensativa, amorosa, ¿aviadora? a veces, ¿te gustaré así?

Desastrosa, incomprensible descripción, destrozada y adolorida, real y bonita, quiero que me quieras así, quiero conquistarte con paciencia, con gestos lindos como el de ayer, con romanticismo, mostrándote que las cosas no son como crees, quiero que veas que hasta ahora sólo te has topado con personas de mierda y que yo puedo hacer una diferencia.
¡Lo intentaré! no pierdo yo, no pierdes tú, podríamos ganarnos la una a la otra intentándolo.. ojalá puedas verlo como yo. Ya has estado conmigo en las malas, estemos ahora juntas en la buenas. Reparémonos la una a la otra y ojalá nos podamos querer como tengo la esperanza que sucederá, aprovechemos la primavera.

domingo, 28 de agosto de 2011

Se diga lo que se diga... no creo que esté haciendo tan mal las cosas :) ok... estoy equivocada en algunas, lo sé. Pero pretendo que esto no continúe toda la vida!! es una etapa que tengo que pasar... ella no lo sabe porque nunca la vivió, nunca le llamó la atención y no comprende que a mi sí... Pero pronto me asentaré. No falta demasiado. Paciencia.

domingo, 7 de agosto de 2011

Y cae la mano inerte sobre el piso, acompañada por el cuerpo sin fuerza de moverse. Intentaba alcanzarla, tocarla, sentirla. Pero tal como llegó desapareció, sin decir nada, sin mostrarse a nadie, sin pena ni gloria, sin admiración ni desprecio.
Y la fuerza para intentar alcanzarla se desvaneció, así sin más. La cima no sería conquistada de esta manera, pues la fuerza que tenía no era suficiente para subir, para luchar, para avanzar.

Pero una nota, una canción, la letra, el ritmo devuelve el alma al cuerpo. Busca esa armonía, esa nota que hará que el alma se eleve. Intentó levantarse y encontró que la música no fue suficiente... Comienza la caída libre, el fin.

viernes, 5 de agosto de 2011

Muerte

Es que la vida nos golpea con lo más extraño que tiene. La muerte.

Incomprensible, triste, rara, nos obliga a pensar, nos presiona a recordar, es ineludible. Porque no importa lo frío o ausente que seas, la muerte no deja indiferente a nadie. Es terriblemente dolorosa cuando afecta a alguien de corta edad... es un poco más llevadera si es un anciano quien parte... Pero nunca deja de ser impactante.

En menos de un año, me enfrento a esta extraña amiga de la vida nuevamente. Y no puedo evitar pensar.

Ayer fue Nelson. Y su partida consiguió una conciencia de lo importante de un momento, de una distracción y de valorar la vida propia al andar por la calle.
Hoy... un papá de un ex compañero de colegio. Puede no ser la persona más cercana, pero pienso... podría ser mi papá. A pensar entonces, nada en su vida podría predecir este suceso. Y luego pienso... es un derrame cerebral, algo que sucede de la nada, sin previo aviso, sin condiciones preexistentes, silencioso. Cualquiera podría sufrirlo. Cualquier palabra que diga podría ser la última. Es abismal pensar en eso.

Y me ha pasado cada vez que me enfrento a ti, muerte. Cuidar lo que digo, lo que hago, como me comporto con los demás, porque de pronto podría dejar de existir. Qué importante es... :( y yo que brillo por mi falta de habilidad comunicacional.. Da miedo abandonar la vida así, sin alcanzar a decir lo que tu pensabas que tenías tiempo para decir. No obtendremos una segunda oportunidad.


lunes, 18 de julio de 2011

La cocina limpia, el piso reluciente. No sólo leche, una cena completa cocinada y la mesa puesta para uno.
Si vuelve a ensuciarse volveré a limpiarla. Volveré a sentarme a la mesa a disfrutar de una comida.

domingo, 17 de julio de 2011

This Scent

Some things change every second
Some others will never change
Some things worth fighting for
Some others just deserve to be abandoned.

At this dark our I have much of all of it
A lot of the essence of past days still remains, but
Across the hole room there are pieces
A woman's scent

One wonderful perfume, from the future
Only a piece is enough to make me travel far away
Occasional shiver in my back
Oh God... I Want it

Why do I want it?
Where is it?
Who is she? the owner of such a scent
Where can I find her?

Come to me, don't leave me here
Captive of this without knowing you
Come, be mine
Call my name, if you know it

Be mine
Be only mine
Become this scent my air to breathe
Be that thing that worth fighting for

Hear me
Here I call you
Hunt me no more
Hold me in your embrace for eternity

miércoles, 13 de julio de 2011

Bajo la lluvia

Miles de gotas de agua, una lluvia copiosa, tormenta totalmente descontrolada. A lo lejos un trueno, con su voz ronca y profunda llama mi nombre. Pero ¡corro!... tan rápido que mi corazón parece ser el agitar de alas de un colibrí. Es frío, refrescante sentir el aire frío entrando a mis pulmones, enfriando mi pecho apasionado.

Cada milímetro de mi camino está lleno de agua, recorro metro tras metro a una velocidad vertiginosa. Siento gotas de lluvia chocar contra mis ojos, corre un río por mi cabello y cae una cascada desde mi frente. ¡Correr! más rápido... sin destino, sólo correr entre la lluvia.

Siento como mi corazón agolpa la sangre en mi sien, palpitante. La razón de tanta agitación no tiene importancia. Sólo seguir avanzando la tiene. "Corre... corre... no te detengas", pero mi pecho se aprieta con la angustia, con el cansancio de tantos cientos de metros recorridos desde que comenzara a correr. Algo comienza a congelarse dentro de mi, mientras mi corazón late más rápido con cada zancada que doy. El centro, el núcleo mismo de mi ser se hiela y duele con la potencia de un grito ahogado.

La ropa está empapada, la humedad de la lluvia toca todo mi cuerpo. Sin clemencia, consigue enfriar mi piel al punto que ya no siento nada. No siento las gotas chocando contra mi cara, no siento mis dedos, ni mis pies golpeando el suelo incesantes en su carrera. ¡Lo he conseguido! No siento nada.

Pero acaso... ¿era este mi objetivo cuando comencé a correr?

Es que no lo recuerdo. Corro desde que comenzó la tormenta, desde que vislumbré el primer rayo, desde que resonó el primer trueno, desde el instante mismo en que una gota de agua tocó mi cabeza. Sin detenerme, porque sólo así lograría alejarme, ¿o era acercarme? No... que frustración, no recordar la razón por la que corro.

Los pies simplemente dejan de moverse. En seco. La mente no sabe donde está. Miro al piso fijamente, concentrándome en recordar. No tendría sentido seguir si no se la razón ¿o quizás si?
Recuerdo una cosa importante. A veces hago cosas sin pensar, sin razón alguna. Si... eso es. Los pies encuentran una razón válida para continuar su carrera, cual caballos que saben llegar a casa con el cochero dormido en el carruaje. Pero la mente inquieta no abandona la razón final de tanto correr.

En un segundo de ahogo intento respirar profundamente. El frío se hace más intenso dentro de mi pecho. El dolor se agudiza. ¿Dolor? No estaba ahí hace unos minutos, pero no dura demasiado. Desaparece rápidamente en un lugar remoto. Ya no corro bajo la lluvia, ha sido un instante de descuido, nada más... El lugar ahora no me es familiar, ya no llueve. Aquí la ropa está seca, mi corazón se siente en mi pecho tranquilo, no hay necesidad de correr, el dolor se fue. Mis ojos tardan en acostumbrarse a la intensa luz que me rodeó de pronto. Calidez. Un abrazo.

Preguntarme de quien son los brazos que me sostienen es inútil. Mi mente no razona, sólo sabe que se siente a gusto. No hay frío, sólo ese calor de esos brazos tan amorosos. Abrir los ojos sería suficiente, pero no puedo ¿o no quiero?... me quedo, me abandono. Me encuentro en el lugar seguro que buscaba al inicio de la tormenta.

Si, eso buscaba. Un refugio.

Estamos a mitad de la tormenta, en un claro inclemente de un bosque. Nos moja la misma agua, nos enfría el mismo hielo, nos cobija el mismo abandono. Pero estamos a salvo. Finalmente.

lunes, 11 de julio de 2011

B-day...
debería estar feliz no? quizás debería ser un día especial?
es un día más :/
y aún peor porque apenas creo que he avanzado, en realidad he retrocedido 20 veces lo avanzado... no podré disfrutar del día si sigo así...
Ooh! pero no dejaré que se me amargue el día! no señor!! saldré, quizás visite a alguien por ahi, quizás sólo sentarme en un parque a mirar los árboles sea suficiente o no?
Algo haré y estaré bien.

Desde hoy comienza el resto de mi vida, un cambio tan radical que quizás es el miedo lo que no me ha dejado disfrutar el día...

Respira, respira y espera, que nada está dicho aún.

domingo, 10 de julio de 2011

q mierda me hiciste!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

edito....
yo y mi yo interno estamos teniendo una discusión terrible... yo me culpo a mi otro yo... y yo también... D: maldita tonta q se deprime sola... y se cree con derecho a publicar en MI blog! já já já! no tan fácil... re leído y re editado, dejar de pelear conmigo... q siempre pierdo -.- es una mala influencia para mi -.-

viernes, 8 de julio de 2011

Sombría caminata

El camino se alarga bajo sus pies, la sombra incansable, agresiva, toca con suavidad su hombro desecho por la carga de un dolor incurable. Mira su mano, vacía, ¿por qué?... Lo sabe con certeza. Antes de que el camino se alargara y que la sombra se convirtiera en su fiel compañera, su mano llevaba algo, lo perdió por una razón, lo sabe. Y sigue caminando.

La sombra es su única compañía, le sirve como escondite en el largo camino que le queda por delante. En silencio recuerda una tonada, no le sirve de nada, así que la olvida de inmediato. Camina, siempre siguiendo el sendero pues si llegara a salir del sendero moriría sin duda al acecho de demonios extraños y horrendos, figuras que le aterran hasta el más profundo abismo de su ser. La sombra le protege de esos demonios... de esos demonios que conoce bien. Oh si... nada de eso le es desconocido, pero les teme de sobre manera.

La sombra se aclara un poco y mira al suelo. Su pie sale del sendero apenas unos centímetros, pero el siguiente paso lo dejará totalmente fuera de él. Un escalofrío le recorre la espalda, el siguiente paso es inevitable y esto le dejará a merced de las más oscuras criaturas. Si tan sólo pudiera arrastrar la sombra con su mano vacía, caminar con ella fuera del sendero. Sería suficiente para esconderse de ellos, escapar sin herida alguna. Pero la sombra obstinada decide soltarle... por primera vez, abandonándole en la inevitabilidad del paso siguiente.

Se detiene, no da el paso siguiente. El miedo le acecha desde un árbol cercano, le susurra cosas que nadie más podría oír jamás. Decide quedarse donde está... es eso o la muerte dolorosa e inevitable a manos de las más horrendas criaturas. Oh miedo a la muerte. Más aún... miedo a la muerte en el abandono de ese lugar tan solitario y lejano, quedándole tanto por andar...
¿Cerrar los ojos y tomar el último paso de su vida?, ¿Volver al camino, avanzar y seguir dañando su hombro con el roce suave de la sombra en él, acordándole su dolor incurable?, ¿quedarse ahí?, No sabe que hacer.

Un pseudo paso atrás. Con la mano temblorosa toca la sombra con su mano. La siente fría. La muerte ya no le parece tan horrible. Los demonios lo harán rápido sin duda, hambrientos por despedazarle... Una última bocanada de aire, la mano aún apoyada en la sombra. Aguanta la respiración y da el paso definitivo fuera del sendero. La sombra se queda lejos, el miedo ya no susurra, el frío y el dolor desaparecen. Ojos bien cerrados, pulmones llenos de aire, músculos tensos. Apoya el pie sobre... ¿un nuevo sendero?